Mentalidad

¿Qué pasa de verdad en esa rutina antes de la carrera?

Detrás de los poyetes, algunos nadadores hacen una pequeña secuencia. Unas cuantas respiraciones fuertes, un breve movimiento, un sitio concreto donde ponerse. Desde las gradas parece raro. No es superstición. Es un sistema nervioso al que se le dice, a propósito, en qué estado debe estar.

21 de agosto de 2026 · 6 min de lectura

La idea en breve

  • La rutina es un interruptor entrenado. Con suficiente repetición, una secuencia corta de acciones puede traer de vuelta un estado mental practicado en el momento justo.
  • Se construyó a propósito, y es algo común. Los entrenadores y los psicólogos deportivos ayudan a los deportistas a diseñar estas rutinas en muchos deportes. No hay nada en ellas que deba preocuparte.
  • Tu única tarea es no tocarla. Incluso un “buena suerte” con buena intención en el momento equivocado puede romper una secuencia ensayada. Guarda los ánimos para antes de la cámara de llamadas y después del toque de pared.

Cuarta serie, calle cinco. Tu hijo es el siguiente, y se ha ido a un lugar íntimo. Dos respiraciones fuertes. Una sacudida rápida de los dos brazos. Luego va al mismo sitio de siempre y se queda quieto, con los ojos cerrados, durante una respiración lenta. Desde las gradas puede parecer un tic, o nervios, o una superstición que el equipo se ha inventado. Otro padre se inclina y te pregunta qué está haciendo.

Lo que está haciendo es una rutina. Y seguramente se construyó a propósito. La idea que hay detrás es sencilla. Con suficiente repetición, el cuerpo aprende a unir una pequeña acción con un estado mental. Haz las mismas dos respiraciones y la misma sacudida de brazos antes de cada carrera, en el mismo orden, y la cadena empieza a funcionar como un interruptor. Trae de vuelta el estado con el que se practicó: calma, concentración, listo para salir. Cualquier hábito funciona así cuando se vuelve automático. A este solo lo han apuntado hacia algo útil.

Los nadadores rara vez inventan esto solos. Los entrenadores y los psicólogos deportivos construyen estas secuencias con los deportistas a propósito. Y aparecen versiones de ellas en todo el deporte de competición. David Karasek, un olímpico que entrena la parte mental de la natación a través de SwimPros Performance Academy, enseña justo esto: practica entrar en el estado que quieres, con una señal, hasta que la señal por sí sola pueda encontrarlo. La razón es práctica. Una competición es ruidosa y está llena de adrenalina. El estado mental adecuado rara vez aparece solo en ese ambiente. Un camino ensayado es mejor que confiar en la suerte.

Si llevas un tiempo leyendo esta biblioteca, ya conoces las otras dos piezas del kit mental para preparar la carrera. La visualización pasa en casa, semanas antes de la competición, en los minutos tranquilos antes de dormir. Reetiquetar los nervios pasa en la cabeza, cuando a un corazón que late fuerte se le llama emoción en vez de miedo. La rutina detrás de los poyetes es la tercera pieza. Y es la única que puedes ver desde las gradas. Su trabajo es más pequeño de lo que parece: las repeticiones mentales ya se hicieron en casa, y el día de la carrera funciona en piloto automático. Esos pocos segundos solo ponen al cuerpo en el estado que todo ese ensayo daba por hecho.

Lo que va dentro de la secuencia es técnico y personal. Depende de lo que necesite ese nadador en concreto. Un niño tiene que bajar desde el frenesí; otro tiene que subir desde la apatía. Los pasos se eligieron para eso, normalmente con el entrenador o un psicólogo deportivo. Y funcionan porque siempre son iguales. Por eso este artículo no entra en los pasos a propósito. Y también conviene no entrar en ellos en casa. Si la rutina parece haber dejado de ayudar, la persona a la que hay que decírselo es el entrenador.

Hay un lugar donde un padre ayuda de verdad, y no cuesta nada. Deja que la rutina siga su curso. Una cadena ensayada funciona porque va de principio a fin. Una voz desde la barandilla en mitad de ella significa empezar de nuevo, con menos tiempo y más adrenalina que antes. Incluso un cálido “buena suerte” puede caer justo en el segundo equivocado. Así que lleva los ánimos a donde encajan: un apretón en el hombro antes de que vaya a la cámara de llamadas, un saludo cuando mire hacia las gradas después del toque de pared.

Nada de esto necesita nada de ti el día de la carrera, y esa es la parte que merece la pena recordar. En algún momento, tu nadador aprendió que puede dirigir a dónde va su cabeza antes de una carrera. Y se construyó una forma de hacerlo. Esa pequeña secuencia rara detrás de los poyetes es esa habilidad, visible durante unos segundos. Míralo como miras la carrera misma: en silencio, desde la distancia, un poco impresionado.


Compártelo con tu nadador

La forma de tratar la rutina cambia a medida que crecen:

  • Menores de 12 (tú conduces). A esta edad la rutina suele ser pequeña y medio prestada de un compañero mayor: un toque en las gafas, un sitio donde ponerse. Trátala como una parte normal de competir, porque lo es. “Te vi preparándote antes de tu carrera.” No te burles, ni con cariño. La meta ahora es simplemente que calmarse sienta algo que hacen los nadadores.
  • 12–15 (compartís el volante). Aquí es cuando suele construirse una rutina de verdad. Si quiere explicarte la suya, escucha y tómala en serio. “¿Qué te dio el entrenador para hacer antes de las carreras?” es una buena pregunta en la mesa. Detrás de los poyetes, ya es tarde para preguntar.
  • 16+ (conducen ellos). Ya es suya, y probablemente invisible para ti. Respeta su burbuja. Tu presencia en las gradas es el apoyo; la rutina no necesita público ni comentarios.

Sigue alineado con el entrenador

Lo que pasa dentro de la rutina es terreno del entrenador, a veces compartido con un psicólogo deportivo. Lo tuyo es el ambiente que la rodea: llegar con tiempo de sobra para que nada tenga que hacerse con prisa, y mantener la calma en los últimos minutos antes de la cámara de llamadas. Si no estás seguro de si tu nadador tiene una rutina o necesita una, pregunta al entrenador en vez de sugerir una tú: “¿Hay algo sobre su preparación para la carrera que debería saber, para no estorbar?” Y luego no estorbes.

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Profundiza con los expertos

  • SwimPros Performance Academy: el trabajo del olímpico David Karasek sobre la parte mental del deporte, origen de la idea del estado-con-señal que este artículo mantiene en el nivel del “qué y por qué”.

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